Descripción
El trabajo consiste en la distribución de mercancías a diferentes puntos siguiendo un plan de ruta establecido diariamente. Las responsabilidades principales incluyen la preparación de los pedidos en los vehículos, asegurando una correcta carga y organización para optimizar la entrega. Durante la ruta, el repartidor debe conducir de manera segura y eficiente, planificando los servicios según las órdenes recibidas y ajustándose a los criterios definidos por el responsable. La manipulación de la mercancía durante la carga y descarga debe realizarse aplicando las técnicas y procedimientos establecidos, conforme a las normas específicas de la actividad o del tipo de producto transportado. Es fundamental realizar la entrega, sustitución o retirada de la mercancía siguiendo los protocolos de actuación definidos, lo que puede incluir la descarga en recepción, expedición o almacenaje. En algunos casos, será necesario informar a las personas destinatarias sobre la instalación y uso de los productos entregados, así como tramitar la documentación requerida en el ámbito de su competencia y entregarla al responsable correspondiente.Otra parte importante del trabajo implica el mantenimiento y la limpieza de los vehículos y equipamiento utilizado. Esto incluye la limpieza interior y exterior de los vehículos según el protocolo establecido y en los puntos acordados. El repartidor debe registrar y controlar el kilometraje y el repostaje de combustible a través de los canales establecidos en la actividad. También es responsable de preparar y verificar el estado técnico del vehículo y sus equipos auxiliares antes de iniciar la ruta. En caso de detectar averías en ruta, debe aplicar las técnicas y procedimientos establecidos, pudiendo proceder a reparaciones simples para asegurar el estado operativo del vehículo y la continuidad del servicio. Otras tareas relacionadas son la retirada de embalaje sobrante a puntos de reciclaje concertados y la disposición de basura en los puntos de reciclaje más cercanos.
Además de las tareas operativas, el repartidor debe velar por el buen uso y estado de todos los vehículos y equipamiento a su cargo, que pueden incluir PDAs, smartphones, cascos, carretillas, termógrafos, termómetros y cajas isotermas, entre otros. La atención a las personas usuarias y las relaciones con las empresas clientes también forman parte de las funciones. Esto implica realizar contacto con la empresa cliente una vez en ruta, siguiendo el protocolo establecido para informar del servicio que se va a realizar. La comunicación efectiva y la resolución de incidencias, como accidentes, averías o siniestros, deben manejarse conforme a la normativa aplicable y los procedimientos de primeros auxilios cuando sea necesario, asegurando siempre la seguridad y la satisfacción del cliente.