Descripción
El operador de planta será responsable de la gestión y el correcto funcionamiento de las instalaciones de tratamiento de agua. Sus funciones principales incluyen la ejecución de tareas de mantenimiento tanto preventivo como correctivo sobre la maquinaria e infraestructuras de la planta. Esto abarca desde la limpieza periódica de filtros y la verificación de niveles en compresores y bombas, hasta la reparación de averías mediante actividades como el desmontaje de equipos, cambios de membranas o realización de soldaduras. Además, participará en la puesta en marcha de nuevas instalaciones auxiliares, como cloradores o sistemas de dosificación de reactivos.Un aspecto fundamental del puesto es el control continuo del proceso de tratamiento para garantizar la calidad del agua producida. El operador deberá realizar seguimientos y, en ocasiones, apoyar en la recogida de muestras para su posterior análisis en el laboratorio, incluso durante días festivos según la planificación. También es parte de sus responsabilidades la organización y limpieza del taller de herramientas, así como el cuidado de los útiles y el mantenimiento general del recinto exterior, que puede incluir tareas de pintura o cuidado de zonas ajardinadas.
El rol requiere una actitud proactiva y capacidad para trabajar en equipo, ayudando al resto del personal de planta en diversas labores complementarias necesarias para el óptimo desarrollo de las operaciones. Esto puede implicar desde la limpieza de depósitos y decantadores hasta la ejecución de cualquier otra tarea que, en el ámbito de sus funciones, contribuya a la eficiencia y seguridad de la instalación.