Descripción
La Junta de Andalucía, como administración pública, gestiona un amplio parque de instalaciones e infraestructuras que requieren un mantenimiento continuado para asegurar su correcto funcionamiento y conservación. Este proceso es fundamental para garantizar la prestación de servicios públicos de calidad a la ciudadanía, abarcando desde centros educativos y sanitarios hasta edificios administrativos. La labor de mantenimiento contribuye directamente a la seguridad, habitabilidad y eficiencia energética de estos espacios, implicando una planificación sistemática y la ejecución de trabajos especializados. Se busca a personal cualificado que pueda integrarse en equipos dedicados a estas tareas, aplicando protocolos establecidos y colaborando en la mejora continua de las instalaciones bajo su responsabilidad.Las funciones asociadas a esta posición se centran en la ejecución y supervisión de trabajos de albañilería y acabados en el ámbito de la construcción y reforma. Esto incluye la aplicación de revestimientos, la colocación de solados y alicatados, así como tareas de reparación y acondicionamiento de paramentos y estructuras. Se requiere capacidad para interpretar planos y especificaciones técnicas, manejar las herramientas y materiales propios del oficio, y asegurar que los trabajos se realicen conforme a los estándares de calidad y seguridad vigentes. El entorno de trabajo demanda adaptabilidad, ya que las intervenciones pueden desarrollarse en distintos tipos de edificios, cada uno con sus particularidades y normativas específicas de uso y conservación.
El perfil solicitado debe acreditar una formación reglada que garantice los conocimientos técnicos necesarios. Es imprescindible poseer el título de Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico, Formación Profesional de tercer grado o un título equivalente oficialmente reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia. Este requisito es fundamental para asegurar la competencia profesional en las labores a desempeñar, que combinan conocimientos teóricos con una aplicación práctica constante. La administración valora la precisión en el trabajo, la capacidad para resolver incidencias de forma autónoma dentro de los parámetros definidos, y el compromiso con los plazos y la calidad del resultado final, siempre dentro del marco de la normativa de prevención de riesgos laborales y medioambiental aplicable.