Descripción
Este puesto se desarrolla en el ámbito de la atención geriátrica, dentro de una residencia de mayores ubicada en Montefrío, Granada. El profesional seleccionado será responsable de la aplicación de técnicas de fisioterapia destinadas a mejorar la movilidad, aliviar el dolor y mantener o recuperar las capacidades funcionales de los residentes. Las intervenciones se enfocan en la prevención de complicaciones derivadas de la inmovilidad, como úlceras por presión o contracturas, y en la mejora general de la calidad de vida a través de programas de ejercicio terapéutico adaptado. El entorno de trabajo requiere una combinación de conocimientos técnicos, empatía y habilidades comunicativas para interactuar de manera efectiva tanto con los usuarios como con el equipo multidisciplinar de la residencia.Las actividades diarias incluyen la evaluación inicial de los residentes para establecer objetivos terapéuticos personalizados, la ejecución de tratamientos que pueden abarcar terapia manual, crioterapia, termoterapia, electroterapia y ejercicios de fortalecimiento y estiramiento. Es fundamental realizar un seguimiento continuo del progreso de cada persona, ajustando los planes de tratamiento según su evolución y necesidades cambiantes. Además, el fisioterapeuta participa en la elaboración de informes clínicos y en la coordinación con otros profesionales sanitarios, como enfermería y medicina, para garantizar una atención integral y coherente. La documentación del trabajo realizado y la educación a familiares o cuidadores sobre pautas básicas de movilización y cuidado también forman parte de las responsabilidades asociadas al rol.
El puesto se enmarca en un contexto de atención social y sanitaria, donde la fisioterapia contribuye significativamente al bienestar y la autonomía de las personas mayores. La labor exige una actitud proactiva, capacidad de organización para gestionar una cartera de pacientes y adaptabilidad para trabajar dentro de los protocolos establecidos por la institución. No se trata simplemente de aplicar técnicas, sino de comprender las circunstancias individuales de cada residente, fomentando un entorno de confianza y apoyo que favorezca su participación activa en el proceso de rehabilitación o mantenimiento físico.