Descripción
Esta posición se centra en la intervención psicosocial para jóvenes en proceso de preemancipación, procedentes del sistema de protección. El programa aborda la transición hacia la vida adulta independiente, proporcionando herramientas y apoyo fundamental en áreas clave como la salud mental, la autonomía personal y la integración social. La labor implica un acompañamiento integral y continuado, diseñado para fortalecer las capacidades de cada persona y facilitar su incorporación plena a la comunidad.Las funciones engloban desde la evaluación inicial y el diseño de planes de intervención individualizados hasta el seguimiento activo de cada caso. Se trabaja tanto a nivel individual como grupal, promoviendo espacios de reflexión y aprendizaje mutuo. La intervención incluye la gestión de situaciones de crisis, la aplicación de primeros auxilios psicológicos y la derivación coordinada a recursos sanitarios o especializados cuando sea necesario, garantizando así una red de apoyo sólida y eficaz.
Además de la atención directa, el rol conlleva una importante labor administrativa y de coordinación. Esto implica la elaboración de informes técnicos, la gestión de expedientes, el registro de actividades en plataformas digitales específicas y el desarrollo de talleres y material psicoeducativo. La coordinación con otros profesionales y recursos, tanto dentro de la organización como con entidades externas, es esencial para asegurar una intervención coherente y multifacética que responda a las complejas necesidades de los participantes.