Descripción
El puesto de mediador en centro de menores implica la realización de funciones orientadas a la prevención, gestión y resolución de conflictos sociales y de convivencia dentro del entorno residencial. Su labor se centra en facilitar la comunicación y mejorar las relaciones interpersonales entre los menores acogidos, así como entre estos y el personal del centro. El objetivo principal es crear un ambiente estable y seguro que favorezca el desarrollo integral de los jóvenes, abordando las tensiones que puedan surgir de la convivencia diaria desde un enfoque proactivo y constructivo.Las tareas del mediador no tienen un carácter estrictamente educativo en términos metodológicos o de distribución docente, sino que se enmarcan en el ámbito psicosocial. Esto incluye la intervención directa en situaciones de conflicto, la aplicación de técnicas de mediación y negociación, y el desarrollo de actividades que promuevan la cohesión grupal y la integración social. Además, el profesional deberá cumplir con todas las funciones establecidas en los documentos internos del centro, como el Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROF), el Proyecto Educativo de Centro (PEC) y el Convenio Colectivo aplicable.
El desempeño de este rol requiere una presencia constante y activa dentro del centro, trabajando en coordinación con el equipo educativo y técnico. La jornada es completa, lo que permite un acompañamiento continuo a los menores y una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier incidencia. El enfoque del trabajo se basa en la escucha activa, la empatía y la capacidad para generar acuerdos que restablezcan la armonía en el grupo, contribuyendo así al bienestar emocional y social de los residentes.