Descripción
El profesional de mantenimiento se encarga de garantizar el correcto funcionamiento, conservación y seguridad integral de las instalaciones, equipos e infraestructuras del centro residencial. Su labor es fundamental para proporcionar un entorno seguro, accesible y confortable para todos los residentes, trabajadores y visitantes, asegurando que el espacio cumpla con los más altos estándares de habitabilidad y operatividad. La función principal consiste en ejecutar un mantenimiento continuo, tanto preventivo como correctivo, abarcando múltiples disciplinas técnicas como electricidad, fontanería, carpintería, albañilería, pintura y una variedad de pequeñas reparaciones cotidianas. Esto implica un monitoreo constante del estado general del edificio y de todos sus equipos asociados para identificar y resolver incidencias técnicas con prontitud, minimizando así cualquier interrupción en los servicios esenciales del centro. Además, el personal es responsable del control y mantenimiento de sistemas críticos como climatización, iluminación y redes de abastecimiento de agua, coordinándose con empresas externas especializadas cuando la complejidad de la reparación así lo requiera. Otra área clave de responsabilidad incluye la colaboración en tareas logísticas como el montaje, desmontaje y traslado de mobiliario y equipamiento diverso, así como el cuidado básico de zonas exteriores y jardines para mantener la estética y funcionalidad del entorno. La gestión del inventario básico de herramientas, repuestos y materiales de mantenimiento también forma parte de sus cometidos, asegurando que los recursos necesarios estén siempre disponibles. Se requiere una actitud proactiva y metódica, con capacidad para anticipar problemas potenciales antes de que se conviertan en fallos mayores, trabajando con un alto grado de autonomía en la organización de las tareas diarias. La disponibilidad para responder a situaciones imprevistas o de emergencia que puedan afectar al funcionamiento del centro es un aspecto crucial del puesto. En definitiva, este rol es esencial para preservar el valor de las instalaciones, optimizar su ciclo de vida útil y, sobre todo, contribuir directamente al bienestar y calidad de vida de las personas residentes mediante la creación y mantenimiento de espacios en condiciones óptimas de uso, seguridad e higiene. Requisitos
Se requiere experiencia demostrable en labores de mantenimiento general de edificios, con conocimientos prácticos en electricidad, fontanería y carpintería, así como habilidad para realizar pequeñas reparaciones de albañilería y pintura. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal. La jornada laboral se ajustará a las necesidades del centro. El rango salarial anual se establece entre 12,000 y 18,000 euros brutos.