Descripción
El puesto implica la realización de tareas de mantenimiento ordinario dentro de una comunidad de propietarios. Las responsabilidades principales abarcan trabajos básicos de albañilería, como pequeñas reparaciones en paredes, solados y revocos. También se requieren conocimientos en fontanería para atender incidencias comunes como fugas, obstrucciones o el cambio de elementos sanitarios. Otra área de trabajo es la jardinería, que incluye el cuidado de zonas verdes, poda de setos, riego y mantenimiento general de las áreas ajardinadas de la comunidad.El trabajo se desarrolla en un entorno residencial, siendo fundamental la capacidad para trabajar de manera autónoma, organizar las tareas diarias y responder a las necesidades de mantenimiento que surjan. Se valorará la meticulosidad en la ejecución de las reparaciones y el mantenimiento preventivo para preservar el buen estado de las instalaciones comunes. La comunicación clara con los administradores de fincas o los representantes de la comunidad para reportar incidencias o planificar trabajos es un aspecto clave del rol.
El perfil buscado es el de una persona con experiencia práctica en estas áreas, que sea resolutiva y tenga iniciativa para abordar las distintas tareas de mantenimiento que se presenten. Se prioriza la fiabilidad y el compromiso con la calidad del trabajo realizado, asegurando que los espacios comunes de la comunidad se mantengan en condiciones óptimas de habitabilidad y seguridad para todos los residentes.