Descripción
El profesional se encargará de supervisar y gestionar los puntos de entrada y salida de un recinto o instalación, garantizando la seguridad y el orden. Esta labor implica estar en contacto permanente con personas, ya sean empleados, proveedores o visitantes, para orientarles y verificar su autorización. Es una posición que requiere atención constante y responsabilidad, dado que es un elemento fundamental para la protección de las instalaciones y las personas que se encuentran en su interior. Las tareas se desarrollan en un puesto fijo de control o realizando rondas periódicas, siempre manteniendo una actitud vigilante y protocolos establecidos para cualquier eventualidad. El entorno de trabajo puede variar, desde oficinas corporativas hasta naves industriales o complejos residenciales, adaptándose a las normas específicas de cada lugar. La comunicación clara y la capacidad de reacción ante situaciones imprevistas son aspectos clave para el desempeño eficaz de esta función. Además, se debe llevar un registro preciso de los movimientos y reportar cualquier anomalía de manera inmediata a los superiores correspondientes, contribuyendo así al sistema global de seguridad. La posición no solo se limita al control físico, sino también a la gestión de sistemas electrónicos como torniquetes o lectores de tarjetas, por lo que se valora la familiaridad con herramientas tecnológicas básicas. En resumen, el rol es esencial para mantener la integridad operativa y la tranquilidad dentro de un espacio determinado, actuando como primer filtro de seguridad y apoyo logístico para el flujo de personas. Requisitos
Se requiere un nivel educativo de Educación General Básica o título de ESO, junto con conocimientos informáticos a nivel medio. Es valiosa la experiencia previa en puestos similares de control o seguridad, así como disponibilidad horaria completa para cubrir los turnos asignados. También se consideran positivas las nociones básicas en prevención de riesgos laborales, calidad y medio ambiente. Se ofrece
La jornada laboral es de 20 horas semanales, con un horario que puede ser de 16:30 a 20:30 horas o de 5:30 a 11:00 horas, de lunes a viernes. El tipo de contrato ofrecido es indefinido, proporcionando estabilidad laboral. Las condiciones incluyen el desempeño de funciones en un entorno de seguridad, siguiendo los protocolos establecidos por la empresa.