Descripción
El profesional en esta posición desempeña un papel central en la gestión técnica y la calidad de las explotaciones agrícolas asociadas. Sus responsabilidades fundamentales incluyen el asesoramiento directo y personalizado a los propietarios de las fincas, guiándoles en la toma de decisiones técnicas y agronómicas para optimizar la producción y asegurar el cumplimiento normativo. Este trabajo implica una supervisión continua del estado de los cultivos y la aplicación de las mejores prácticas agrícolas, adaptándose a las necesidades específicas de cada plantación y a los condicionantes del entorno.Una parte esencial del rol consiste en llevar a cabo auditorías y controles de calidad rigurosos para garantizar que todos los procesos se desarrollen bajo los estrictos estándares de la producción integrada y la normativa GLOBALGAP, que es un referente internacional de certificación. Además, el técnico realizará de forma periódica la toma de muestras de fruto, agua y suelo para su posterior análisis en laboratorio, lo que permite un seguimiento científico de la salud de los cultivos, la nutrición de las plantas y la calidad del agua de riego. Esta tarea es clave para prevenir problemas y para fundamentar las recomendaciones técnicas con datos objetivos.
El puesto también conlleva una importante labor administrativa y de trazabilidad, incluyendo la tramitación y firma oficial de recetas agrícolas, así como la gestión de toda la documentación técnica requerida por las autoridades. Asimismo, será responsable de registrar y actualizar sistemáticamente los datos técnicos obtenidos en el campo mediante el uso de un software de gestión interno especializado. Esta actividad asegura una trazabilidad completa desde el campo hasta la documentación final, lo que es fundamental tanto para la certificación como para la mejora continua de los procesos productivos.