Descripción
El puesto de Vigilante de Seguridad implica la protección y vigilancia de bienes muebles e inmuebles, así como de las personas que se encuentren en las instalaciones asignadas. El profesional será responsable de prevenir y evitar la comisión de actos delictivos o infracciones en el ámbito de su protección, actuando siempre dentro del marco legal establecido por la normativa vigente en materia de seguridad privada. Las funciones incluyen el control de accesos, la identificación de personas, la gestión de alarmas y la colaboración estrecha con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando la situación lo requiera para garantizar la seguridad ciudadana.Además de las tareas de vigilancia, el vigilante debe estar preparado para intervenir en situaciones de emergencia, como incendios, siniestros o accidentes, aplicando los protocolos correspondientes para su prevención y extinción. Es fundamental mantener una conducta ejemplar, basada en la honestidad, el respeto y la obediencia a las órdenes de los superiores jerárquicos, así como fomentar la lealtad y el trabajo en equipo con los compañeros. La diligencia en la comunicación de incidentes y la resolución de tareas, sin considerar las posibles consecuencias adversas, es un aspecto clave para el desempeño eficaz en este rol.
El entorno de trabajo exige un conocimiento profundo de las normativas de seguridad, como la Ley 5/2014 y el Real Decreto 2364/1994, y la capacidad para aplicarlas en la práctica diaria. El vigilante debe mantenerse en óptimas condiciones físicas y mentales para cumplir con sus responsabilidades, incluyendo el manejo adecuado de equipos de defensa si corresponde, y demostrar un compromiso continuo con el aprendizaje profesional para adaptarse a las circunstancias cambiantes y mejorar su eficacia en la protección de los activos y personas bajo su custodia.