Descripción
Este puesto implica ejercer las funciones propias de un profesional de enfermería en el entorno de una residencia para personas mayores. Las responsabilidades incluyen la atención directa a los residentes, la administración de medicamentos, la supervisión de tratamientos prescritos y el seguimiento del estado de salud general. Es fundamental mantener registros clínicos precisos y actualizados, así como coordinar con el equipo médico para garantizar una atención integral y personalizada. La labor también abarca la realización de curas, la toma de constantes vitales y la respuesta ante situaciones que requieran primeros auxilios o intervención inmediata.Además, el profesional participará en el desarrollo e implementación de planes de cuidados individualizados, adaptados a las necesidades específicas de cada residente. La comunicación efectiva con los residentes, sus familias y el resto del personal de la residencia es un aspecto clave del rol. Se espera que contribuya a un ambiente de apoyo y bienestar, promoviendo las mejores prácticas en cuidado geriátrico y cumpliendo con todos los protocolos de higiene y seguridad establecidos.
El trabajo se desarrollará en un entorno colaborativo donde la empatía, la paciencia y la capacidad de organización son esenciales. La posición requiere una adaptación a los turnos rotativos establecidos, asegurando la continuidad asistencial. Se valorará la capacidad para trabajar en equipo y la iniciativa propia para mejorar los procesos de atención, siempre dentro del marco de las competencias profesionales y la normativa vigente en el sector sanitario.