Descripción
El puesto implica las funciones propias de un gerocultor y de un técnico en atención sociosanitaria. La persona contratada se integrará en un equipo dedicado al cuidado y apoyo diario de personas mayores en una residencia privada, atendiendo a sus necesidades básicas y fomentando su bienestar físico y emocional. Las actividades se desarrollan en un entorno profesional que prioriza la calidad de vida de los residentes, aplicando protocolos establecidos y trabajando de manera coordinada con el resto del personal sanitario y sociosanitario.Entre las responsabilidades clave se encuentra la asistencia en las actividades de la vida diaria, como la alimentación, la higiene personal y la movilización, siempre respetando la dignidad y autonomía de cada persona. También se incluye la observación y registro del estado de los residentes, colaborando en la detección de cambios en su salud o comportamiento para comunicarlos al personal de enfermería o médico correspondiente. El rol requiere una actitud empática y responsable, así como la capacidad para trabajar en equipo y adaptarse a las dinámicas de un centro residencial.
El entorno de trabajo ofrece estabilidad a través de un contrato indefinido y una jornada completa de lunes a viernes, lo que permite una planificación estable. La formación continua y la adherencia a las normativas de seguridad y salud son aspectos fundamentales del desempeño en este puesto. Se valora la experiencia previa en el sector y el compromiso con la atención centrada en la persona, contribuyendo al ambiente positivo y de confianza que caracteriza al centro.