Descripción
El puesto de gerocultor o auxiliar de enfermería en un centro residencial se centra en la prestación de cuidados y apoyo integral a las personas residentes, garantizando su bienestar físico, emocional y social. Las responsabilidades principales incluyen la ejecución de los protocolos de cuidados establecidos por la coordinación de enfermería, lo que abarca la asistencia en la higiene personal diaria, los cambios posturales y el mantenimiento de un entorno limpio y ordenado. Además, el profesional es clave en el fomento de la autonomía de los residentes y su integración en la vida social del centro, apoyando su participación en actividades y terapias programadas. La atención nutricional es otra área fundamental, que implica desde la supervisión de la autoalimentación hasta la asistencia directa en la ingesta de alimentos y líquidos para aquellos residentes que lo requieran, asegurando una hidratación adecuada en todo momento. La gestión de la medicación oral, según las indicaciones del personal de enfermería y excluyendo fármacos de alto riesgo, forma parte de las tareas asistenciales, al igual que la colaboración en el funcionamiento general del centro y la posible tutorización de estudiantes en prácticas. Este rol demanda una combinación de competencias técnicas, adquiridas a través de la formación específica, y habilidades personales como la empatía, la paciencia y la capacidad de observación, siempre actuando bajo supervisión y en estrecha coordinación con el equipo interdisciplinar de salud. El trabajo se desarrolla en un entorno dinámico donde la innovación en los cuidados y el respeto por la dignidad de cada persona son principios rectores. La evolución constante del sector sociosanitario exige una actitud proactiva hacia el aprendizaje continuo y la adaptación a nuevos procedimientos, contribuyendo así a un modelo de atención centrado en la persona que busca mejorar su calidad de vida de manera integral y personalizada. El profesional forma parte de un equipo que valora la colaboración y el apoyo mutuo, donde la comunicación efectiva con residentes, familias y otros profesionales es esencial para el éxito de la intervención. La estabilidad laboral y las condiciones adaptadas, unidas a un ambiente de trabajo positivo, pretenden facilitar la dedicación plena a la provisión de una atención de calidad. Requisitos
Se requiere poseer el Ciclo Formativo de FP en Cuidados Auxiliares de Enfermería, FP en Atención a Personas en Situación de Dependencia o el Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales. Se valora positivamente una experiencia mínima de seis meses en un puesto similar, así como formación complementaria en el ámbito gerontológico, manipulación de alimentos o áreas afines. También se tendrá en consideración la disponibilidad de cursos de formación relacionados con el sector y formación en materia de fomento de la igualdad. Se ofrece
Jornada completa con turnos rotativos de mañana (8h a 15h) y tarde (15h a 22h). Contrato de interinidad con incorporación inmediata. Se ofrece un ambiente de trabajo colaborativo y respetuoso, políticas de conciliación laboral, formación continua, beneficios sociales y oportunidades de desarrollo profesional dentro de una empresa en constante evolución.