Descripción
El puesto se centra en la gestión integral de una cartera de clientes empresariales, con dependencia directa de la Dirección de Zona. La misión principal incluye la gestión, fidelización y crecimiento de dicha cartera. Las responsabilidades abarcan la gestión activa de clientes pyme con facturaciones entre 2 y 10 millones de euros, lo que implica un seguimiento continuo y una relación comercial estrecha. Se requiere detectar las necesidades específicas de cada empresa para ofrecer asesoramiento personalizado en una amplia gama de productos y servicios financieros, tales como financiación a corto y largo plazo, gestión de circulante, operaciones de comercio exterior, soluciones de tesorería y seguros. Esta labor de asesoramiento debe estar alineada con la normativa vigente, siendo fundamental poseer la certificación MIFID II en vigor.Una parte esencial del trabajo consiste en el análisis de riesgos y la viabilidad crediticia de las operaciones propuestas. El profesional debe ser capaz de elaborar informes y propuestas detalladas que luego defenderá en los comités de riesgos correspondientes. Además, se espera que realice labores de captación de nuevo negocio en la zona asignada, que comprende Alicante y su provincia, identificando oportunidades de mercado para ampliar la base de clientes. Paralelamente, debe realizar un seguimiento exhaustivo de la morosidad y controlar el riesgo de la cartera asignada, con el objetivo de garantizar la calidad de los activos bajo su responsabilidad.
El perfil buscado requiere una formación universitaria en Administración y Dirección de Empresas, Economía, Derecho o áreas similares. Se exige un mínimo de tres a cinco años de experiencia demostrable en funciones análogas, como Gerente de Empresas o Gestor de Pymes, dentro del ámbito de la banca comercial. Es imprescindible un conocimiento profundo del tejido empresarial local de Alicante y su entorno, valorándose positivamente una red de contactos activa. Las habilidades clave incluyen una alta capacidad de negociación, una clara orientación a resultados, una visión analítica para la evaluación de riesgos y excelentes dotes de comunicación interpersonal.