Descripción
El puesto implica la realización de tareas de fontanería especializadas en redes de abastecimiento de agua. Las responsabilidades principales incluyen la instalación y sustitución de contadores de agua, garantizando su correcto funcionamiento y lectura. Además, se llevarán a cabo trabajos de adecuación de acometidas de agua, que comprenden la conexión de nuevas tuberías desde la red principal hasta las propiedades, asegurando el cumplimiento de las normativas técnicas y de presión vigentes. Otra función clave consiste en realizar cortes y reconexiones del suministro de agua, ya sea por mantenimiento programado, reparaciones de emergencia o cambios en la infraestructura, siempre priorizando la seguridad y minimizando las molestias para los usuarios finales.El trabajo se desarrolla en Sanlúcar de Barrameda, provincia de Cádiz, un entorno que puede presentar diversas características en sus infraestructuras hidráulicas. El profesional deberá manejar herramientas y materiales propios del oficio, como tuberías de diferentes diámetros y materiales, llaves de paso, válvulas y sistemas de medición. Es fundamental la capacidad para interpretar planos básicos de instalaciones y seguir procedimientos establecidos para garantizar la estanqueidad y durabilidad de las intervenciones. La labor requiere precisión y atención al detalle, ya que un error en la instalación o reparación puede derivar en fugas, daños por agua o interrupciones en el servicio.
El rol forma parte de un equipo dedicado al mantenimiento y mejora de las infraestructuras de agua en la zona. No se requiere la gestión comercial con clientes, sino la ejecución técnica de las órdenes de trabajo asignadas. El entorno laboral puede variar entre exteriores, en vía pública, y el interior de viviendas o locales comerciales, adaptándose a las condiciones climáticas y del terreno. La experiencia práctica previa en tareas similares es altamente valorada para una ejecución eficiente y segura de las funciones. El contrato es de carácter fijo discontinuo, lo que implica períodos de actividad y de inactividad conforme a la carga de trabajo de la empresa.