Descripción
El puesto consiste en la realización de la valoración inicial de enfermería a los nuevos residentes, evaluando de manera integral todas sus necesidades básicas para establecer un plan de cuidados personalizado. Esta valoración incluye la evaluación del estado de salud, la identificación de riesgos y la determinación de los requerimientos de atención específicos de cada persona. Asimismo, se preparan y administran los medicamentos prescritos, garantizando el cumplimiento de los horarios, las dosis y las vías de administración correctas, manteniendo un registro preciso y actualizado de todo el proceso.Otra de las responsabilidades fundamentales es la organización, mantenimiento y actualización de las historias clínicas de los residentes. Esto implica registrar de forma meticulosa todas las intervenciones, observaciones, evoluciones y cambios en el estado de salud, asegurando que la documentación esté completa, ordenada y disponible para el resto del equipo sanitario. La correcta gestión de esta información es vital para la continuidad asistencial y la toma de decisiones clínicas coordinadas.
El profesional desarrollará su actividad en un entorno residencial, trabajando como parte de un equipo multidisciplinar para proporcionar cuidados de calidad. Las funciones se centran en la atención directa, la observación constante del residente y la comunicación fluida con familiares y otros profesionales. El rol requiere precisión, capacidad organizativa y un fuerte compromiso con el bienestar y la dignidad de las personas mayores, adaptando los cuidados a sus circunstancias individuales dentro del marco de los protocolos establecidos.