Descripción
Este puesto se centra en la prestación de cuidados de enfermería en un entorno geriátrico residencial. Las funciones principales incluyen la preparación y administración de medicamentos, asegurando el cumplimiento de las prescripciones médicas y el control de su correcta administración. También se encarga de la monitorización y registro de los signos vitales de los residentes, como la presión sanguínea, el pulso y la temperatura, para detectar cualquier cambio en su estado de salud. Esta labor es fundamental para el seguimiento continuo y la evaluación clínica de los pacientes, permitiendo una intervención rápida y eficaz cuando sea necesario.Otra parte esencial del trabajo consiste en la ejecución de procedimientos de cura y atención de heridas. Esto comprende la realización de curas generales, la aplicación de suturas cuando se requiera y la posterior retirada de las mismas, así como la colocación y renovación de vendajes. Un aspecto crucial es la prevención activa de la aparición de heridas y úlceras cutáneas, especialmente de presión, mediante la aplicación de protocolos de movilización, cambios posturales y el uso de materiales especializados para el cuidado de la piel. Este trabajo preventivo es clave para mantener la integridad cutánea y el bienestar de los residentes, reduciendo la incidencia de complicaciones.
La posición se desarrolla en un marco laboral estable con un contrato indefinido y una jornada semanal flexible de 10 horas. Para acceder al puesto es imprescindible estar en posesión del título oficial de Grado en Enfermería y disponer de vehículo propio para desplazarse al lugar de trabajo. El salario se establece conforme a lo dispuesto en el convenio colectivo aplicable del sector, garantizando unas condiciones laborales claras y reguladas. El entorno de trabajo demanda profesionales comprometidos con la atención a personas mayores, aplicando sus conocimientos técnicos con dedicación y siguiendo los protocolos establecidos para asegurar la calidad asistencial.