Descripción
El puesto implica la supervisión y atención integral de las necesidades sanitarias y humanas de los usuarios. Entre las funciones principales se incluye la vigilancia constante de los pacientes, identificando y respondiendo a sus requerimientos en el momento que surjan. Esto conlleva el control, ejecución y registro meticuloso de todo tipo de curas, asegurando un seguimiento semanal para monitorizar la evolución. Asimismo, se realiza un seguimiento periódico de constantes vitales como la presión sanguínea, pulso, temperatura, saturación de oxígeno y glucemia capilar, especialmente en usuarios con procesos agudos o que requieran controles de rutina.La preparación y administración de medicamentos según prescripción facultativa es una responsabilidad clave, gestionando tratamientos específicos y actualizándolos según las indicaciones médicas. El profesional deberá atender urgencias y emergencias de forma inmediata, aplicando los protocolos establecidos para garantizar la seguridad del paciente. Para los usuarios encamados, se supervisa la labor del personal auxiliar en cambios posturales, se controlan las ingestas y se instrumentalizan alimentaciones especiales mediante sondas nasogástricas o gástricas cuando sea necesario.
Además, se mantiene un control estricto sobre la higiene personal de los usuarios y sobre los medicamentos y alimentos almacenados en sus habitaciones. Otras tareas administrativas y de coordinación incluyen la realización de pedidos a farmacia según las valoraciones médicas, el registro mensual del peso de los usuarios en el sistema informático Resiplus, y la organización e información a familiares sobre datos médicos y consultas externas. Es fundamental guardar absoluta confidencialidad respecto a los procesos patológicos y cualquier asunto referente a la intimidad de las personas atendidas, cumpliendo con la normativa de protección de datos y ética profesional.