Descripción
En este rol, la persona será responsable de la prestación integral de cuidados de enfermería a los usuarios residentes en un centro geriátrico. Las funciones principales incluyen la valoración periódica y continua de las necesidades de cuidados de cada residente, lo que implica evaluar su estado de salud, identificar cambios y planificar intervenciones apropiadas. La administración de tratamientos médicos según las prescripciones facultativas es una tarea fundamental, asegurando la dosificación correcta, la vía de administración y el seguimiento de los efectos. Además, se llevarán a cabo procedimientos clínicos como curas de heridas, cambios de apósitos, sondajes vesicales y la toma de muestras biológicas para análisis, todo ello con la máxima precisión y asepsia para garantizar la seguridad del paciente. La labor también conlleva el mantenimiento de registros clínicos detallados y la comunicación efectiva con el equipo multidisciplinar, compuesto por médicos, auxiliares y terapeutas, para coordinar la atención. El objetivo final es contribuir al bienestar, la comodidad y la mejora de la calidad de vida de las personas mayores y dependientes, adaptando los cuidados a sus condiciones individuales y promoviendo un entorno de respeto y dignidad. Este puesto requiere una actitud proactiva, capacidad de observación y una gran dedicación al trabajo en el ámbito de la salud geriátrica, donde la atención humanizada y técnica es primordial. Requisitos
Se requiere poseer una Diplomatura o Grado oficial en Enfermería, estar colegiado y en posesión del título habilitante para ejercer la profesión en España. Es fundamental demostrar habilidades de comunicación empática y tener un trato excepcionalmente bueno y respetuoso con personas mayores y en situación de dependencia. Se valorará positivamente cualquier experiencia laboral previa en el sector sociosanitario, geriátrico o en centros de atención a la dependencia, ya que aporta conocimientos prácticos sobre las necesidades específicas de este colectivo. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, con perspectivas claras de convertirse en indefinido posteriormente en función del desempeño y las necesidades del centro. La jornada laboral es parcial, establecida en 20 horas semanales distribuidas según la planificación del servicio, existiendo la posibilidad real de un aumento de dicha jornada en el futuro. Se ofrece flexibilidad horaria para adaptarse a las necesidades personales dentro de los requisitos organizativos, y el puesto se desarrolla en un entorno de trabajo en equipo dentro de un centro geriátrico.