Descripción
La organización se dedica al desarrollo social y a la protección de los derechos y la dignidad de personas en situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo acompañamiento en su proceso vital. En este contexto, se precisa un cuidador para un centro residencial ubicado en Hevia, Siero, Asturias, que atiende a personas con discapacidad intelectual y/o problemas de salud mental. Las funciones principales abarcan la vigilancia y supervisión constante para prevenir accidentes como caídas o golpes, así como para evitar salidas no autorizadas y detectar situaciones que requieran intervención inmediata. Esto incluye una supervisión detallada durante la ingesta de alimentos y la administración de medicamentos, asegurando que se sigan los protocolos establecidos para cada residente. Además, se proporciona apoyo en actividades básicas de la vida diaria, como el aseo personal, la higiene, la alimentación y el vestido, aplicando planes de cuidados personalizados y registrando todas las actuaciones realizadas para mantener un seguimiento preciso de cada individuo.El cuidado también se extiende al control de parámetros metabólicos básicos y a la asistencia en la movilidad, utilizando adaptaciones técnicas especializadas como grúas, sillas de baño y menaje adaptado para garantizar la seguridad y comodidad de los residentes. En el ámbito de las actividades instrumentales, el cuidador apoya en la organización de la habitación y los enseres personales, además de fomentar habilidades sociales que promuevan la autonomía y la integración. Un aspecto crucial de la labor es la administración y el registro del tratamiento farmacológico, que se organiza mediante un sistema personalizado de dosificación robotizada con bolsa continua hermética, incluyendo en algunos casos la administración a través de sonda vesical tipo PEG y medicaciones inyectables por vía subcutánea, como insulina o heparina.
Finalmente, el cuidador supervisa actividades terapéuticas de bajo impacto, participando en tareas funcionales, cognitivas y sociocomunitarias que contribuyen al bienestar y desarrollo de los residentes. Este rol requiere un compromiso continuo con la atención centrada en la persona, adaptándose a las necesidades individuales y trabajando en equipo para ofrecer un entorno seguro y acogedor. La posición implica turnos rotatorios que cubren mañana, tarde y noche, asegurando una cobertura constante en el centro residencial, con un enfoque en mejorar la calidad de vida y promover la inclusión social de cada individuo atendido.