Descripción
Este puesto está enfocado en la atención integral y el acompañamiento de una persona mayor de 82 años en situación de fragilidad y bajo cuidados paliativos en su propio domicilio. El rol requiere una sensibilidad especial y un enfoque humano, centrándose en mantener y mejorar la calidad de vida del usuario, respetando su dignidad y autonomía en la medida de lo posible. Se trata de un trabajo que va más allá de las tareas prácticas, implicando la creación de un entorno de confianza y bienestar.Las funciones diarias están orientadas a cubrir las necesidades básicas y específicas derivadas de su estado de salud, lo que incluye la vigilancia de su bienestar general, la administración de la medicación según las pautas establecidas y la asistencia en las actividades de la vida diaria. El cuidador o cuidadora será un pilar fundamental en el día a día de la persona, proporcionando estabilidad y un soporte emocional crucial para el usuario y su entorno familiar más cercano.
El contexto del trabajo es el ambiente del hogar, lo que permite una atención más personalizada y menos institucionalizada. La posición exige una gran responsabilidad, empatía y una comunicación fluida y constante con la familia para informar sobre la evolución y cualquier incidencia. El objetivo último es asegurar que la persona reciba los cuidados más adecuados y compasivos durante este periodo.