Descripción
El puesto implica la planificación y ejecución diaria de la cocina en una residencia, enfocándose en la calidad nutricional y el bienestar de los residentes. Las responsabilidades clave incluyen la elaboración de menús equilibrados y atractivos, adaptados a las necesidades específicas de cada persona. Esto requiere trabajar en estrecha colaboración con el equipo sanitario y nutricional para comprender las directrices dietéticas individuales, ya sean por condiciones médicas, alergias o preferencias personales, garantizando que cada plato no solo sea seguro sino también apetecible.