Descripción
El profesional desempeñará un rol central dentro del servicio de alimentación de la residencia, siendo responsable de la planificación, elaboración y distribución de las comidas. Su labor debe garantizar no solo el cumplimiento de los estándares nutricionales y de calidad, sino también la seguridad e higiene alimentaria en todo el proceso, desde la recepción de materias primas hasta el servicio final a los residentes. La atención a las necesidades dietéticas específicas de cada persona mayor, derivadas de prescripciones sanitarias o sociales, constituye un aspecto fundamental del puesto, requiriendo meticulosidad y una comunicación fluida con otros departamentos.Las funciones operativas incluyen la preparación diaria de los menús, ajustándose estrictamente a las indicaciones nutricionales establecidas. Deberá organizar y supervisar el montaje de los carros de distribución para el servicio en sala o habitaciones, velando por la correcta presentación y temperatura de los platos. Asimismo, es responsable de la gestión del almacén de alimentos, controlando las existencias, la calidad de los productos recibidos y su correcto almacenamiento. La organización de las tareas de limpieza y mantenimiento de la cocina, sus equipos y utensilios también forma parte de sus obligaciones, pudiendo participar directamente en ellas cuando sea necesario.
El cumplimiento de la normativa de higiene y seguridad alimentaria es prioritario. Para ello, el candidato deberá aplicar y registrar los controles preventivos basados en el sistema APPCC, vigilando los riesgos de contaminación durante el envasado, la manipulación y la transformación de los alimentos. Este enfoque sistemático busca asegurar la salubridad de todos los platos servidos. La posición se desarrolla en un entorno de trabajo en equipo, donde la coordinación con el personal de cocina y otros departamentos es esencial para el correcto funcionamiento del servicio y el bienestar de los residentes.