Descripción
El puesto consiste en realizar labores de reparación y mantenimiento de la carrocería de vehículos. El profesional se encarga de diagnosticar daños tras golpes o accidentes, identificando la magnitud y tipo de intervención necesaria para cada caso. Esta etapa inicial es fundamental para planificar el trabajo y garantizar la correcta restauración del vehículo. Se procede al desmontaje de piezas dañadas, como parachoques, guardabarros, puertas y capós, para su reparación o sustitución. Las técnicas aplicadas incluyen el estiraje y desabollado manual o con herramientas específicas para recuperar la forma original de los paneles. En casos de daños estructurales más severos, se requiere la sustitución de elementos y el uso de bancadas de enderezado para corregir deformaciones en el chasis, verificando posteriormente las alineaciones con equipos de medición de precisión. La soldadura es una competencia clave, utilizando métodos como MIG/MAG, TIG o autógena para unir piezas metálicas y asegurar la integridad estructural de la carrocería. Una vez completadas las reparaciones metálicas, se preparan las superficies para pintura. Este proceso implica la aplicación de masillas de relleno para nivelar imperfecciones, seguido de un lijado exhaustivo para lograr un acabado liso y uniforme que permita una correcta adhesión de la pintura. El ajuste funcional de los elementos es otra parte importante del trabajo, que incluye la regulación de cierres, bisagras y la alineación de puertas, capós y portones para garantizar su correcto funcionamiento y estanqueidad. El chapista opera con una amplia gama de herramientas manuales y maquinaria especializada, como martillos, extractores, lijadoras neumáticas y equipos de medición. La colaboración con otros departamentos, como el de pintura y mecánica, es frecuente para asegurar un flujo de trabajo coordinado y un resultado final integrado. El entorno de trabajo es un taller donde se prioriza la seguridad, la calidad del trabajo y la eficiencia en los tiempos de reparación. El objetivo final es devolver al vehículo su estado original de funcionalidad y estética, cumpliendo con los estándares técnicos y de seguridad requeridos. Requisitos
Experiencia laboral imprescindible de 24 meses como chapista y calderero. Permiso de conducir B valorable (automóviles hasta 3500 kg, asientos hasta 9, remolque hasta 750 kg, triciclos y cuatriciclos motor). Se ofrece
Contrato laboral indefinido. Incorporación lo antes posible. Jornada completa. Horario de 08:00 a 13:30 y de 16:00 a 18:30 horas de lunes a viernes. Salario 1763.15 euros bruto mensual prorrata pagas extra, subida a negociar después de 3 meses.