Descripción
Esta posición se centra en la fase de acogida dentro del sistema de protección internacional, siendo fundamental para la integración inicial de las personas solicitantes y beneficiarias de protección. El rol implica una atención integral y personalizada desde el primer contacto, garantizando que se comprendan los derechos, los procedimientos administrativos y los recursos disponibles en el nuevo contexto. La labor incluye la realización de entrevistas individuales para evaluar las necesidades específicas de cada usuario, así como la redacción de informes técnicos detallados que documenten la situación y el plan de acción propuesto. Además, se realiza un seguimiento continuo de los casos para monitorizar el progreso y ajustar las intervenciones según sea necesario, asegurando una respuesta adaptada y efectiva.La gestión documental y administrativa constituye otra parte esencial del trabajo, que abarca la elaboración y actualización de expedientes, el registro preciso de los usuarios en los sistemas correspondientes y la tramitación de ayudas económicas conforme a los protocolos establecidos. Este proceso requiere un manejo competente de las aplicaciones informáticas específicas de la organización, utilizadas para gestionar casos y recursos. Paralelamente, se desarrollan talleres grupales dirigidos a proporcionar información, habilidades y apoyo psicosocial, fomentando la autonomía y la cohesión entre los participantes. La resolución de incidencias y la provisión de asesoramiento continuo completan el ciclo de intervención, siempre con el objetivo de acompañar a las personas en su proceso de establecimiento.
El plan de intervención social, elaborado y supervisado por el trabajador social, sirve como hoja de ruta personalizada, definiendo objetivos, acciones y plazos en coordinación con otros servicios y profesionales. Esta labor se enmarca dentro del programa general de intervención social y ayudas económicas, requiriendo una constante evaluación y adaptación a la evolución de las necesidades individuales y colectivas. El puesto, por tanto, combina el trabajo directo con las personas con tareas técnicas y de gestión, exigiendo una gran capacidad de organización, empatía y conocimiento de los marcos legales y sociales aplicables a la protección internacional en el contexto español.