Descripción
El puesto de operario de carretillas implica la realización de actividades fundamentales para la operativa logística de un almacén automatizado. Las tareas principales se centran en la manipulación y gestión de mercancías, utilizando equipos específicos como carretillas retráctiles y frontales para la carga y descarga de camiones, así como para la ubicación y extracción de palés en estanterías de gran altura. Este rol requiere una atención constante a los procedimientos de seguridad y una coordinación precisa con los sistemas de gestión de almacenes. La preparación de pedidos según las órdenes de trabajo y el abastecimiento a las líneas de producción son funciones clave que aseguran la continuidad operativa. El control de inventario se realiza mediante dispositivos de radiofrecuencia (PDA), lo que exige precisión en el registro de movimientos para mantener la integridad del stock. El entorno de trabajo es un almacén inteligente donde la tecnología y la eficiencia son primordiales. La organización personal y la capacidad para trabajar en un entorno dinámico son esenciales para cumplir con los objetivos de productividad y calidad establecidos. La labor contribuye directamente a la cadena de suministro, facilitando que los materiales y productos estén disponibles según las necesidades de producción y distribución. La adaptabilidad a diferentes turnos y la colaboración con el equipo son aspectos integrales de esta posición. Requisitos
Se requiere experiencia demostrable de al menos dos años en el manejo de carretillas retráctiles y frontales dentro de entornos de almacén, preferiblemente en almacenes inteligentes o automatizados. Es imprescindible poseer el carnet de carretillero en vigor y tener competencia en el manejo de dispositivos de radiofrecuencia (PDA) para la gestión de inventarios. El candidato debe ser una persona ágil, organizada y con una actitud proactiva hacia el trabajo, mostrando disponibilidad para adaptarse a turnos rotativos. Se ofrece
La posición ofrece un contrato inicial gestionado a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT), con posibilidades reales de incorporación posterior a la empresa cliente. La jornada laboral es completa, con turnos rotativos establecidos de lunes a viernes, que pueden incluir horarios de mañana y tarde. El salario se ajusta al convenio colectivo del sector industrial correspondiente, y el proyecto se desarrolla en una empresa consolidada y en fase de crecimiento, lo que aporta estabilidad laboral.