Descripción
El puesto de Auxiliar de Banca consiste en desempeñar labores clave dentro de una sucursal bancaria, brindando apoyo en la operativa diaria y en la atención directa a los clientes. Las funciones principales se centran en la realización de tareas administrativas propias del entorno financiero, así como en la ejecución y el control de diversas operaciones de caja. Este rol es fundamental para garantizar el correcto funcionamiento de los servicios que ofrece la entidad, contribuyendo a la eficiencia operativa y a la satisfacción de la clientela. Se trata de una posición que permite adquirir un conocimiento profundo de los procedimientos internos del sector bancario, ofreciendo una valiosa experiencia práctica en un ámbito profesional estable y regulado.Entre las actividades concretas que se llevarán a cabo se encuentran la atención y el asesoramiento presencial y telefónico a los clientes, resolviendo sus consultas y gestionando sus necesidades básicas. También se realizarán operaciones de caja como el manejo de efectivo, la tramitación de ingresos y retiradas, la gestión de transferencias, el procesamiento de pagos y el cuadre diario de la caja. Además, se incluye la supervisión y el mantenimiento básico de los cajeros automáticos, asegurando su correcto suministro y funcionamiento. La labor administrativa abarcará tareas como la actualización de ficheros, la preparación de documentación, el archivo y la colaboración en el apoyo logístico de la oficina, siempre bajo la supervisión del personal responsable.
Para desempeñar este puesto no se requiere experiencia profesional previa en el sector, ya que se proporcionará una formación integral y un acompañamiento continuo desde el inicio. Se valorará positivamente que los candidatos tengan estudios relacionados con áreas como Administración y Dirección de Empresas (ADE), Derecho, Economía, Finanzas o un Ciclo Formativo de Grado Superior en Administración y Finanzas. Se buscan personas proactivas, con capacidad de aprendizaje, una clara orientación al cliente y facilidad para adaptarse a un entorno dinámico y regulado. El horario de trabajo es de lunes a viernes, en turno de mañana, lo que favorece la conciliación. La retribución económica se establece de manera competitiva por hora trabajada.