Descripción
Este puesto se centra en la prestación de asistencia y apoyo a personas con dependencia, facilitando su vida diaria dentro del entorno familiar. El objetivo principal es contribuir a mantener y mejorar la autonomía, el bienestar y la calidad de vida de los usuarios, permitiéndoles permanecer en sus hogares. La labor implica un contacto directo y continuo, requiriendo empatía, paciencia y un compromiso genuino con el cuidado de los demás. Se desarrolla en un marco de trabajo estructurado que busca la excelencia en la atención personalizada, adaptándose a las necesidades específicas de cada individuo y su familia. La función es fundamental dentro del sector sociosanitario, representando un pilar de apoyo para aquellas personas que necesitan ayuda para desarrollar sus actividades cotidianas.Las tareas asociadas al rol abarcan diversos aspectos de la vida diaria. Incluyen la asistencia en la higiene personal y el aseo, garantizando el confort y la dignidad del usuario. También comprenden el apoyo en la preparación de comidas, la administración de medicación bajo supervisión y la realización de tareas domésticas ligeras para mantener un entorno seguro y ordenado. Otro componente importante es el acompañamiento en desplazamientos externos, como visitas médicas, gestiones administrativas o actividades de ocio, fomentando la integración social y la movilidad. Todo ello se lleva a cabo siguiendo los planes de cuidado individualizados y en coordinación con el equipo profesional y la familia.
El desarrollo de esta actividad se realiza bajo un horario establecido, que cubre turnos de mañana y tarde de lunes a domingo, con una planificación que incluye fines de semana alternos. El entorno de trabajo es el domicilio particular del usuario, lo que exige adaptabilidad, respeto por la intimidad y habilidades para crear un clima de confianza. La formación específica en el ámbito sociosanitario es un requisito fundamental, así como la posesión de vehículo propio para los desplazamientos inherentes al servicio. Se valora especialmente el conocimiento de la lengua vasca, dada su relevancia en la comunicación con los usuarios en la zona de desempeño. La residencia en localidades próximas al lugar de trabajo es un factor considerado positivamente para una mejor adaptación a las necesidades del servicio.