Descripción
El puesto requiere la realización de las tareas propias de limpieza y conservación de una instalación acuática. Estas labores incluyen la limpieza y desinfección diaria de los vasos de la piscina, los bordillos, las duchas y las zonas de vestuario, asegurando el cumplimiento de los estrictos protocolos de higiene y salubridad. Se debe llevar a cabo el control y ajuste de los niveles químicos del agua, como el cloro y el pH, mediante el uso de equipos de medición y dosificación, así como la supervisión del funcionamiento de los sistemas de filtrado y bombeo para garantizar la calidad del agua. El trabajo conlleva la inspección visual periódica de las instalaciones para detectar posibles averías, desgastes o riesgos, y la realización de pequeñas labores de mantenimiento preventivo y correctivo en las áreas de su competencia. La correcta gestión de los productos químicos y el almacenamiento seguro de las herramientas y equipos de trabajo también forman parte de las responsabilidades inherentes al rol.El desarrollo de la actividad se lleva a cabo en un entorno donde la atención al detalle, la meticulosidad y la capacidad para trabajar de manera autónoma siguiendo procedimientos establecidos son cualidades fundamentales. Se requiere una actitud proactiva en la identificación de necesidades de limpieza o mantenimiento y la propuesta de mejoras para optimizar los procesos. El puesto implica el manejo de maquinaria específica, como aspiradores de piscina, barredoras y equipos de dosificación, por lo que es necesario seguir las normas de seguridad en todo momento para prevenir accidentes. La comunicación efectiva con el supervisor o el equipo es crucial para reportar incidencias, el consumo de materiales o cualquier anomalía detectada en las instalaciones.
El contexto laboral está orientado a mantener un espacio seguro, agradable y funcional para los usuarios, lo que tiene un impacto directo en su experiencia y satisfacción. La labor realizada contribuye a la imagen general del establecimiento y a la correcta conservación de los activos. Es un trabajo físico que puede requerir estar de pie durante largos periodos, manejar cargas moderadas y trabajar en condiciones de humedad, por lo que es recomendable una buena forma física. La responsabilidad principal reside en asegurar que todas las áreas asignadas cumplan con los estándares de limpieza y mantenimiento requeridos, siguiendo siempre los planes y calendarios establecidos por la empresa.